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¿Por qué es tan importante la cultura empresarial de un hotel?

En primer lugar, es necesario realizar cambios en la cultura organizacional de un hotel para ser más eficiente a nivel administrativo y estratégico. Así, a través de manuales de procedimientos detallados se deberían establecer unas reglas y una formalidad de productos y servicios estandarizados.

Valores como la lealtad y la confianza son dos de los rasgos más importantes a nivel de comportamiento para lograr una excelencia en el  servicio.

¿Qué factores se deben tener en cuenta?

Son varios los factores que se deberían tener en cuenta para poder llevar a cabo una correcta gestión hotelera.

Ambiente de trabajo

Las condiciones laborales y el ambiente de trabajo son quizás las dos principales motivaciones de los trabajadores. Una atmósfera laboral sana propicia un aumento en la productividad y en el rendimiento a nivel de organización. Por el contrario, un  ambiente de trabajo tóxico podría afectar a la salud tanto física como mental de los profesionales.

No obstante, siempre habrá diferencias de opinión en la oficina, lo cual no debería dar lugar a discrepancias que ocasionen discusiones y un mal ambiente. Por lo tanto, es responsabilidad de todos y de cada uno de los trabajadores, favorecer un ambiente agradable que no lleve a la discriminación o menosprecio de ninguno de los miembros del equipo.

Desarrollo del talento

Una de las estrategias que se han reforzado en varias cadenas hoteleras ha sido el desarrollo del talento cualificado a través de la formación y la promoción interna. Se considera como una palanca estratégica en torno a los valores esenciales como compromiso, innovación, excelencia, orientación al servicio y el trabajo en equipo.

Sin embargo, no sirve de nada desarrollar el talento sin tener en cuenta las bases como la motivación y el compromiso de las políticas de Recursos Humanos. Sin éstos, los miembros del equipo, , no podrán maximizar su  motivación, ni participación en proyectos, asumir responsabilidades ni comprometerse con retos profesionales.

Por otro lado, el desarrollo debería ir acompañado de la formación como prioridad. Compartir conocimientos internos creando, por ejemplo, plataformas de formación online podría motivar al desarrollo profesional y personal, así como establecer un plan individual y responder en conjunto a las necesidades de un mercado imprevisible y versátil.

Compromiso social

El compromiso social forma parte de la estrategia y es un factor que lleva a cabo actividades de manera sostenible. Este rasgo tiene como base conservar el medioambiente sin perjudicarlo,ni a futuras generaciones conservando la buena gestión tanto a nivel organización, como relación con los clientes.

Varios grupos están involucrados en este tipo de compromiso: capital humano, clientes y proveedores y partes externas como entidades sociales y turísticas.

Los empleados también pueden contribuir a través de gestiones, realizando actividades que mejoren la capacitación, sensibilización y competencia profesional.

Disminuir el impacto medioambiental a través de las siguientes acciones:

Gestionar el consumo de agua

Optimizar los recursos energéticos

Usar productos de limpieza ecológcos y poco dañinos

Reciclar productos y materiales además de gestionar los residuos de manera responsable

La actitud de la gestión empresarial debería  mostrar una perspectiva de sostenibilidad económica y responsable, sin arriesgarse y enfocando las soluciones tecnológicas para así mantener un desarrollo que perdure y se consolide.

Apuesta por la innovación

La innovación es un método infalible a la hora de atraer más huéspedes. A través de la creación de  experienciasa través del uso de la tecnología (como la creación de apps) los clientes reciben una atención diferente y más personalizada.

Ushuaia Hotel ha decidido innovar mediante el sistema pay-touch con el que los clientes pueden pagar con sus huellas dactilares.

En cambio Room Mate Hotels se ha unido a la innovación a través de un sistema de internet portátil que permite tener acceso a internet en toda la ciudad.

Conocimientos en el negocio de hoteles

Plan de gestión

Para poder tener una buena cultura empresarial se debería tener en cuenta varias competencias a nivel general:

Entender los principios del turismo teniendo claro su dimensión espacial, social, cultural, jurídica, política, laboral y económica

Incluir el carácter dinámico y evolutivo del turismo

Conocer las estructuras tanto políticas como administrativas del turismo

Transformar un problema empírico que tenga relación con el turismo

Orientarse hacia el servicio al cliente

Saber quiénes son los agentes turísticos más importantes

Hacer una valoración de los potenciales turísticos y análisis prospectivo de la explotación

Emplear técnicas de comunicación aplicadas al sector turístico

En cuanto a las competencias específicas se deberá valorar:

Competencias para descubrir o identificar las tecnologías de la información y la comunicación

Motivar la capacidad de programar, arreglar y vigilar el alojamiento, conserjería y recepción

Por otro lado, la metodología aplicada en el plan para el aprendizaje y la evaluación de los contenidos se debería adaptar al modelo formativo del personal. Es decir, combinar tanto el plan como la formación para así construir una cultura empresarial sólida y exitosa.

Cultura organizacional

El proceso de adopción de la cultura corporativa en los hoteles es largo y se realiza no solo a través de una socialización liderada por los mentores y agentes, sino con una estructura normativa que rija un conjunto amplio de conductas.

La globalización facilita el acceso a la información cada vez más a un mayor número de personas, transformación que afecta al turismo ya que tiene esa cualidad internacional. A través de todos los conocimientos que esta globalización nos ha “obligado” a adquirir, podemos observar que la importancia organizacional puede ser una ventaja competitiva. Gestionarlo de forma adecuada es también muy importante ya que aportará ventajas competitivas.

A pesar de ser un concepto polémico, ya que algunos  especialistas en el sector creen que la organización es una cultura y otros creen que posee una cultura. Sin embargo, otros creen que es un concepto integrador en el cual se deben incluir manifestaciones físicas, prácticas y estructuras formales. Además, este concepto se ha desarrollado en base a los conceptos de diferentes culturas, reflejando los datos históricos y sociales de otros hoteles.

La cultura organizacional comprende diferentes tipos de rasgos:

El material (tecnología), espacio físico, lenguaje oral y escrito, así como el comportamiento del equipo

Los valores como aprendizaje y soluciones (para poder transformar el valor en creencia) de tareas, problemas o convicciones de realidad

Presunciones fundamentales inconscientes, implícitas que establece que un conjunto piense, perciba y sienta.

Conocer la gestión de hotel

Cultura de valores

El crecimiento y la reinversión son dos factores que deberían ser parte de la base de su identidad también en la cultura organizacional. Son los encargados de reflejar el compromiso con la sociedad y motivar a los empleados.

Estos valores se deben seleccionar cuidadosamente ya que deben coincidir con la actividad que realiza la empresa y con su responsabilidad.

Se deben inculcar en la empresa como parte de la cultura organizacional para poder tener coherencia entre lo que se predica y lo que se hace a todos los niveles. Además, si éstos se aplican de forma correcta se logrará motivar al personal y establecer una integración, compromiso, mayor productividad y un ambiente laboral positivo.

Los valores revelan todo lo que los dueños o directivos quieren transmitir. Por eso es importante incluir a todos los colaboradores motivándoles a analizar aquello que les estimula, qué les guía y qué virtudes se admiran. Deben reflejar diferentes perspectivas que los empleados hayan compartido (siempre es recomendable preguntar al personal qué cambios o mejoras se deberían hacer). Entre algunos de los valores que se podrían aplicar se encuentran:

La honestidad

El compromiso social

La calidad e igualdad

El servicio al cliente

El compromiso con el medio ambiente

La transparencia

Tipos de gestión de hoteles vacacionales